
Carta del lector.
Señores redacción El Universal,
Por medio de la presente quiero manifestar mi total desacuerdo ante la columna publicada por ustedes el viernes 18 de mayo, titulada: “El azúcar disminuye la capacidad intelectual”, que hace referencia al artículo “Síndrome metabólico en el cerebro: deficiencia de acido graso omega 3 exacerba disfunciones en el receptor de insulina su señalización y cognición”, publicado por el Dr. Fernando Gómez-Pinilla científico de la Universidad de California (UCLA) y que hace referencia a investigaciones realizadas sobre una de las grandes enfermedades que están aquejando al ser humano en el siglo XXI; La obesidad y patologías asociadas. El Doctor Gómez-Pinilla en su investigación, demostró la relación cercana de las condiciones asociadas a la obesidad como: presión arterial alta, glicemia elevada, aumento de la circunferencia de cintura, colesterol HDL bajo, triglicéridos altos y pruebas renales alteradas, entre otros, con niveles altos de la hormona insulina y su efecto en la actividad pensante, en ratas de laboratorio. Dentro de su investigación, el Dr. Pinilla, documentó que una dieta baja en ácidos grasos Omega 3 altera la actividad o la capacidad cognitiva de los animales de laboratorio. Mas aun, relacionó que una dieta elevada en fructosa, exacerba esta situación.
La realidad de ser de un artículo científico, es ser llevado a la población con la mayor precisión posible, por lo cual sugiero respetuosamente que existe un error en la titulación del artículo antes mencionado. El mismo, señala de manera equivocada que el azúcar es el causante de alterar las funciones cognitivas o pensantes de los seres humanos.
Una de las conclusiones a las que el autor llegó en el artículo, es que la dieta rica en fructosa altera o empeora la condición antes mencionada. Cabe aclarar, que las fuentes en las que frecuentemente se encuentra la fructosa (endulzante), es en una alta proporción en el jarabe de maíz de alta fructosa (HCFS, por sus siglas en ingles) y no en el azúcar como afirman ustedes en el título de la nota. No es preciso decir que el azúcar es el responsable directo de alterar las actividades cognitivas, pensantes o intelectuales de las personas, por que no es el azúcar, si no la dieta rica en fructosa de los productos endulzados con jarabe de maíz en ratas de laboratorio y no en humanos.
Cordial Saludo
RODRIGO SANTACOLOMA PELÁEZ
Médico y Cirujano de la Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá con una Especialización en Nutrición clínica de la Pontificia Universidad Católica Argentina.